“Un hotel pintoresco en plena ciudad vieja, cada detalle está extremadamente cuidado y bien pensado, tiene estilo y elegancia clásica , las habitaciones son cómodas y el staff es muy amable y atento. El desayuno delicioso, y a la hora del té les recomiendo tomarlo en el comedor, los juegos de té de porcelana evocan sofisticación y aquellas mesas que preparaban nuestras abuelas y madres, como un clásico europeo. Más que recomendado!”
“Un hotel pintoresco en plena ciudad vieja, cada detalle está extremadamente cuidado y bien pensado, tiene estilo y elegancia clásica , las habitaciones son cómodas y el staff es muy amable y atento. El desayuno delicioso, y a la hora del té les recomiendo tomarlo en el comedor, los juegos de té de porcelana evocan sofisticación y aquellas mesas que preparaban nuestras abuelas y madres, como un clásico europeo. Más que recomendado!”
Ruth